InicioBlogEn qué nos beneficiará la creación de la Agencia Estatal de Investigación.
En qué nos beneficiará la creación de la Agencia Estatal de Investigación.

En qué nos beneficiará la creación de la Agencia Estatal de Investigación.

El pasado 27 de noviembre la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría anunció en el Consejo de Ministros (tal y como informó el Ministerio de Economía y Competitividad), que se ha aprobado la creación de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) “con el objetivo de dotar al sistema español de Ciencia, Tecnología e Innovación de una gestión más flexible, ágil y autónoma” cuya puesta en marcha será en 2016.

La creación de esta Agencia se produce tras la intensa campaña realizada a principios de abril por laSexta junto a Fundación AXA, a la que se han sumado más de 82.000 personas a través de la plataforma de firmas habilitada en constantesyvitales.com.

La Agencia Estatal de Investigación nace con el “propósito de  mejorar la eficacia de los servicios prestados por la Administración General del Estado en materia de I+D+i, la incorporación de las mejores prácticas internacionales de evaluación, la rendición de cuentas de las ayudas otorgadas y la simplificación de los procedimientos administrativos".

Si se cumplen los propósitos para los que ha sido creada, pensamos que puede  ser muy beneficioso para el progreso de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en España. Estos son los beneficios que anuncian:

1.  Aumentará la eficacia  de un sistema obsoleto y altamente burocratizado.

2. Proporcionará mayor estabilidad a las ayudas públicas de la I+D gracias a la planificación plurianual de sus recursos, pudiendo fijar objetivos a medio plazo y posibilitando que las convocatorias de proyectos o de RRHH cuenten con la necesaria previsibilidad en los plazos y en la financiación. Esto para las empresas (especialmente las pymes) supondrá una gran ayuda a la hora de planificar convenientemente sus actividades de I+D+i.

3. Gracias a que dispondrá además de un sistema de evaluación independiente basado en criterios científicos y técnicos se podrá evaluar mucho mejor los resultados de todas las actividades de I+D financiada con recursos públicos ,con lo que será más fácil cuantificar su impacto económico y social.

4. Se conseguirá un organismo autónomo e independiente regido por criterios de calidad, transparencia, imparcialidad, eficacia y eficiencia.

5. Se establece un modelo equiparable con los países punteros en ciencia de la UE ( Alemania, Francia, Reino Unido...) siguiendo las recomendaciones del Consejo de la UE que busca que estos organismos gocen de alta autonomía.

Es de destacar, que se crea a coste cero con los recursos humanos (aproximadamente 300 empleados)  y materiales de la Secretaría de Estado de I+D+i (SEIDI). Pensamos que, a priori este abaratamiento de costes es una gran noticia, pero habrá que evitar que solamente sea un "cambio de nombre", para lo que sería necesario la adecuada reconfiguración de procesos para  optimizarlos en la medida de lo posible.

En un plazo no superior a 60 días se constituirá el órgano de gobierno de la Agencia, el Consejo Rector, que deberá nombrar como director, único responsable ejecutivo, a un investigador o tecnólogo con experiencia en la gestión de la I+D. En este periodo, de manera provisional, la dirección de la Agencia será asumida por la directora general de Investigación Científica y Técnica.

La Agencia tendrá capacidad para gestionar además las ayudas de I+D de otros ministerios mediante convenios, y podrá sumar también la gestión de fondos privados. Actuará en coordinación con el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el otro gran agente financiador de la I+D+i, en su caso destinado especialmente al mundo empresarial. Con ello se fomentará la Colaboración público-privada, labor en la que Atrialab ha puesto su foco desde el principio poniendo a disposición de las empresas más de 500 análisis, ensayos y medidas, en 150 laboratorios públicos españoles

Con la creación de esta Agencia se da cumplimiento a la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación de 2011, a la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2015 y al Programa Nacional de Reformas. Y sobre todo ha sido durante años una demanda de la comunidad científica para gestionar los recursos dedicados a la I+D+i con criterios científicos y de excelencia.

Desde Atrialab deseamos que esta iniciativa sirva para unificar criterios que garanticen la optimización de los escasos  recursos disponibles para la I+D+i y que se eviten las duplicidades en la asignación de los fondos públicos. El tiempo nos dirá si realmente logra cumplirse.